Jimena Amarillo y la libertad de no encajar en nada [ENTREVISTA]

Texto: Brian Hernández

Jimena Amarillo: “Me encanta que mi proyecto no tenga sentido”

La música de Jimena Amarillo no nació desde la estrategia ni desde la industria. Nació desde el impulso. Desde el móvil. Desde canciones hechas para gustarle a alguien. Y quizá por eso su proyecto sigue sintiéndose tan visceral, cambiante y libre.

En conversación sobre su próxima visita a México, la artista española habla de locura, intensidad, vergüenza superada y de esa sensación extraña —pero maravillosa— de que todo lo que le está pasando “no tiene sentido”.

Y le encanta que sea así.

México como detonador de energía

“Muy contenta de estar hablando de México, porque tengo muchas ganas de ir”, dice entre risas. Aunque ya había visitado el país una vez, esta será la primera ocasión que venga a tocar.

Lo que más le emociona no es solo el show, sino la posibilidad de que su música cruce fronteras y conecte con otra energía.

“Que mi música llegue a México me parece una cosa súper loca. Me emociona mucho. Que la gente venga y esté loca, porque ahí estáis todos locos, y a mí me encanta eso”

Para Jimena, el público mexicano puede convertirse en un intercambio emocional. Viene de meses grises en Madrid —“no para de llover”— y siente que necesita absorber la intensidad que caracteriza a los shows en este país.

“Siento que México me va a ayudar a recuperar mi esencia de estar loca”

Un proyecto que no busca encajar

Cuando habla de su identidad artística, hay una idea que se repite: no quiere que su proyecto tenga una lógica rígida.

Empezó haciendo canciones en su celular. Sin plan. Sin género definido. Sin nada calculado.

“Cuanto más sentido tenía o cuanto más estaba encasillado en algo, menos lo sentía mío”.

Esa tensión entre contraste, cambio y contradicción es, precisamente, lo que terminó definiendo su propuesta: una artista que puede mezclar estética, voz y actitud sin pedir permiso.

“Soy una intensa”

Al preguntarle qué canción recomienda para entender su esencia, menciona Flow desquiciada.

“Voy de loca y tal, pero realmente soy una intensa. Una mega intensa”

Confiesa que muchas de sus canciones más desenfadadas son, en el fondo, una conversación consigo misma. Una forma de suavizar esa intensidad que sabe que la define.

Y no lo dice como algo negativo.

Lo dice como quien ha hecho las paces con su propia contradicción.

El mensaje a su yo del pasado

Si pudiera hablar con la Jimena que empezaba a hacer canciones en su móvil, le diría algo simple:

“Sigue. No tengas vergüenza. Pa’lante con tu cosa”

La vergüenza fue una constante en su infancia. Hoy, con un proyecto que cruza fronteras, la lección es clara: la autenticidad pesa más que el miedo.

¿Qué viene después?

Más que explorar géneros, le interesa explorar sonidos: una balada con guitarra española, quizá una samba. Dos extremos más en un catálogo que no quiere quedarse quieto.

“Mi proyecto está súper abierto a cambios todo el rato. Ojalá tuviera las cosas claras, pero como no las tengo, me lo paso bien”

Y quizá esa sea la declaración más honesta de todas.

Jimena Amarillo en México

La artista se presentará el 30 de abril, fecha que coincide en México con el Día del Niño. Entre bromas, se sorprendió al enterarse de esta conmemoración.

Pero si algo queda claro tras la charla es que su show no será infantil: será catártico, energético y probablemente impredecible.

Si el público mexicano es, como dicen, uno de los más intensos del mundo, la ecuación promete.

Y a ella, definitivamente, le encanta que no tenga sentido.