TOVE LO | UNA NOCHE PARA BAILAR, GRITAR Y CANTAR SIN DEMASIADOS FILTROS

Hay artistas que llegan al escenario para presentar una colección de canciones y otros que utilizan el concierto como una extensión de su personalidad artística. Tove Lo pertenece claramente al segundo grupo. Sus presentaciones suelen partir de una premisa sencilla: si sus canciones hablan de las partes menos ordenadas de la vida, el escenario tampoco necesita fingir perfección.

El primer motivo para no perderse el ESTRUS TOUR está precisamente en esa libertad. Tove Lo ha construido buena parte de su identidad alrededor de canciones que hablan directamente de deseo, relaciones, rupturas y excesos. Escucharlas en vivo significa llevar esas historias a un espacio donde el público puede apropiarse de ellas y convertirlas en algo colectivo. Lo que en los audífonos puede sentirse íntimo, frente a miles de personas se transforma en una especie de catarsis compartida.

También está la producción. La música de Tove Lo tiene una relación muy cercana con la electrónica, los sintetizadores y los cambios de energía, por lo que un concierto suyo tiene suficientes elementos para moverse constantemente entre momentos de euforia y otros más contenidos. El resultado puede ser una noche que no dependa únicamente de los grandes coros, sino de la capacidad de cambiar de atmósfera sin perder el hilo.

A eso se suma un repertorio que ya tiene varios momentos reconocibles dentro del pop internacional. Tove Lo ha participado como compositora en canciones para otros artistas y ha desarrollado una discografía propia que le permite construir un show con diferentes etapas. Hay material para quienes la siguen desde sus primeros lanzamientos y también para quienes llegaron a ella a través de canciones más recientes.

El Pepsi Center será el espacio donde todas esas etapas se encuentren. Y quizá uno de los elementos más interesantes será comprobar cómo conviven las canciones más conocidas con el material que forma parte de su etapa actual. Porque una gira como ESTRUS no solamente sirve para repasar éxitos: también funciona como una declaración de hacia dónde quiere llevar su música.

La noche promete tener de todo: pop, electrónica, baile, letras incómodas, momentos de vulnerabilidad y un público dispuesto a cantar canciones que nunca han pretendido ser políticamente correctas. Ese es, precisamente, el universo de Tove Lo.