Durante mucho tiempo, hablar de R&B en español dentro de México significaba hacerlo desde una escena relativamente pequeña. AQUIHAYAQUIHAY apareció en ese contexto con una idea diferente: en lugar de reproducir exactamente los códigos del género estadounidense, tomó el R&B como uno de sus puntos de partida y lo mezcló con hip hop, pop alternativo y elementos propios de la música urbana mexicana.
Desde su formación en 2018, el colectivo ha utilizado precisamente esa mezcla como parte de su identidad. La propuesta no depende de una sola voz ni de una personalidad individual. Jay Lee, Nehly, Phynx, Zizzy y Neqer aportaron diferentes estilos y formas de interpretar, haciendo que las canciones pudieran cambiar de energía sin perder la identidad general del proyecto.

Esa dinámica también permitió que AQUIHAYAQUIHAY se diferenciara de las propuestas urbanas que comenzaron a dominar la conversación en México durante la segunda mitad de la década pasada. Mientras buena parte de la escena se concentraba en el reggaetón y el trap, el colectivo encontró otro espacio: uno donde las armonías, las melodías y una estética más cercana al R&B podían convivir con estructuras propias del hip hop.
No Me Busques Donde Mismo fue uno de los proyectos que ayudó a consolidar esa dirección. El álbum apareció en un momento donde el colectivo ya tenía suficiente recorrido para convertir sus influencias en algo propio. La propuesta dejó de sentirse como una búsqueda y comenzó a funcionar como una identidad reconocible.

El tiempo también ha demostrado que esa fórmula podía trasladarse a escenarios importantes. En 2023, AQUIHAYAQUIHAY formó parte del Coca-Cola Flow Fest, mientras que en 2024 llegó al Pepsi Center WTC de Ciudad de México con un repertorio que incluía varios de sus temas más conocidos.
Ahora, el siguiente paso será el Lunario. Y no es un dato menor que la presentación tenga tres fechas programadas: 11, 12 y 13 de octubre de 2026. Las dos primeras aparecen agotadas en Ticketmaster, mientras que la tercera continúa como una fecha adicional para el público capitalino.

Más allá de los números, el regreso demuestra que existe un público que todavía encuentra algo particular en la propuesta del colectivo. AQUIHAYAQUIHAY pertenece a una generación que ayudó a ampliar la definición de música urbana en México y que entendió que no era necesario elegir entre géneros para construir una identidad.
Su presentación en el Lunario será, en ese sentido, una oportunidad para mirar cuánto ha cambiado aquella propuesta que comenzó en 2018 y cuánto de aquella esencia continúa intacta.

