OF MONSTERS AND MEN | LA NOSTALGIA TAMBIÉN PUEDE SONAR NUEVA

Hay canciones que envejecen de una manera curiosa. No necesariamente permanecen idénticas en la memoria; cambian junto con las personas que las escucharon. Para muchos seguidores de Of Monsters and Men, “Little Talks” pertenece justamente a esa categoría. La canción puede remitir a 2011, pero cuando vuelve a sonar en un escenario años después, adquiere otro significado.

La historia de la banda ayuda a entenderlo. My Head Is an Animal apareció originalmente en Islandia en septiembre de 2011 y posteriormente llegó a Norteamérica en 2012. El disco terminó convirtiéndose en un éxito internacional y colocó a Of Monsters and Men en una conversación mucho más amplia que la de la escena indie islandesa.

Desde entonces han pasado Beneath the Skin, Fever Dream y, más recientemente, All Is Love and Pain in the Mouse Parade. Son cuatro álbumes que no suenan exactamente igual y que corresponden a momentos diferentes de la banda.

Eso hace que la presentación en el Pepsi Center tenga un componente especial para quienes llevan años siguiendo al grupo. Escuchar nuevamente aquellas primeras canciones no necesariamente significa regresar al pasado. Puede significar descubrir qué lugar ocupan ahora dentro de una discografía mucho más grande.

Al mismo tiempo, el público que conoció a Of Monsters and Men por Fever Dream o por el nuevo álbum tendrá otra relación con la nostalgia. Para ellos, canciones como “Alligator” o “Television Love” pueden funcionar como puntos de entrada tan importantes como “Little Talks” lo fue para la primera generación de seguidores.

En ese sentido, la noche del 9 de octubre puede reunir a personas que conocieron a la banda en momentos completamente distintos. Unos llegarán buscando aquellas canciones que escucharon durante la adolescencia; otros querrán escuchar en vivo el material más reciente.

La nostalgia, entonces, no será el único protagonista. Será solamente una parte de una historia que continúa escribiéndose.