EL REGRESO DE LA NOSTALGIA | Por qué el sonido de los 2000 vuelve a dominar los festivales

Hay algo extraño sucediendo con la música de los dosmiles: dejó de ser considerada vieja y comenzó a convertirse nuevamente en tendencia.

Las canciones que alguna vez fueron parte de playlists adolescentes ahora aparecen en festivales, reuniones, redes sociales y nuevas versiones de canciones. Y el Vans Warped Tour México es quizá uno de los ejemplos más claros de esta nueva relación con la nostalgia.

El cartel reúne a una cantidad importante de artistas que fueron fundamentales para aquella generación: Simple Plan, Yellowcard, Taking Back Sunday, All Time Low, New Found Glory, Bowling For Soup, 3OH!3, The Starting Line, The All-American Rejects, Mayday Parade, Story of the Year y muchos más.

La nostalgia, sin embargo, no funciona únicamente porque una canción sea antigua.

Funciona porque una canción puede estar conectada a una etapa específica de nuestra vida.

Escuchar “Ocean Avenue” puede recordar una época de preparatoria. “Dear Maria, Count Me In” puede llevarnos a los primeros años de una escena musical. “MakeDamnSure” puede recuperar recuerdos de una relación, mientras que “I’m Just a Kid” puede devolvernos a una época en la que pasar horas frente a una computadora era suficiente entretenimiento.

Una parte de la respuesta está en la edad del público.

La generación que creció escuchando estas bandas ahora tiene suficiente edad para comprar boletos, viajar, asistir a festivales y compartir esas canciones con nuevas generaciones.

Pero también existe otro fenómeno: muchas de estas bandas nunca desaparecieron.

Continuaron haciendo música, girando y construyendo nuevas audiencias.

The Starting Line, por ejemplo, llega al festival con Eternal Youth, su primer álbum de larga duración en 17 años. The Story So Far, por otro lado, representa una generación posterior del pop-punk y llega con I Want To Disappear, demostrando que el género continúa evolucionando.

Por eso el Warped Tour México no debería entenderse únicamente como un ejercicio de nostalgia.

Es más bien una conversación entre generaciones.

Los padres pueden recordar sus años de juventud. Los hijos pueden descubrir las canciones que sus padres escuchaban. Y entre ambos pueden encontrar nuevas bandas.

Quizá ese sea el verdadero regreso del sonido de los dosmiles: no volver al pasado, sino descubrir que algunas canciones todavía tienen algo que decirnos en el presente.