La presencia de Perfume Genius dentro de la programación de Pitchfork en Ciudad de México también habla de la clase de propuestas que pueden encontrarse alrededor del festival y sus eventos asociados. Mike Hadreas pertenece a una generación de artistas que ayudaron a ampliar lo que podía entenderse por música indie durante los años 2010.

Su propuesta nunca ha dependido únicamente de las guitarras, el formato de banda o las estructuras tradicionales del rock alternativo. Hay electrónica, piano, arreglos orquestales, elementos de folk y una fuerte dimensión performática. Todo eso convive con letras profundamente personales.
Ese carácter híbrido explica por qué su música puede conectar con públicos provenientes de escenas diferentes. Quien llega desde el indie puede encontrar canciones de guitarras y melodías accesibles; quien viene del art pop puede encontrar experimentación; y quien se acerca desde la composición puede descubrir un catálogo construido alrededor de la voz y la escritura de Hadreas.

Además, Perfume Genius ha desarrollado una relación particularmente estrecha entre música y movimiento. El proyecto de Ugly Season nació a partir de una colaboración con la coreógrafa Kate Wallich y el espectáculo The Sun Still Burns Here, demostrando que el universo creativo de Hadreas no termina en el formato de álbum.
Ese elemento escénico resulta especialmente interesante cuando sus canciones llegan a un espacio pequeño o mediano. En lugar de depender únicamente de una producción gigantesca, gran parte de la fuerza de Perfume Genius está en la tensión entre la voz, los arreglos y la presencia física del intérprete.

Por eso, su presentación en Foro Indie Rocks! puede ser una de esas fechas que funcionan tanto para quienes llevan años siguiendo su carrera como para quienes apenas están entrando en ella.
En una ciudad acostumbrada a recibir propuestas internacionales de diferentes escalas, tener a Perfume Genius dentro de la programación de Pitchfork representa también una oportunidad para escuchar en directo a un artista que nunca ha tenido demasiado interés en quedarse quieto. Su catálogo cambia, sus referencias se multiplican y cada disco parece abrir una puerta diferente.
Esta vez, esa puerta se abrirá en Ciudad de México.

