Si el concierto de The Neighbourhood en el Palacio de los Deportes sirve para recorrer su trayectoria, el repertorio puede convertirse en una pequeña línea del tiempo de la banda. Y aunque hay canciones que inevitablemente estarán asociadas con el grupo, su catálogo ofrece mucho más para explorar.
Para comenzar está “Daddy Issues”, una de las canciones más reconocibles de Wiped Out!. Su combinación de una producción contenida, bajo marcado y una interpretación vocal íntima representa perfectamente la faceta más melancólica de la banda.
Después podemos pasar a “Reflections”, una pieza que profundiza todavía más en ese carácter introspectivo. Aquí The Neighbourhood demuestra que no necesita construir canciones alrededor de grandes explosiones para generar una atmósfera memorable.
De Hard to Imagine the Neighbourhood Ever Changing podemos rescatar “Scary Love”, una canción que llevó al proyecto hacia una dimensión más pop sin abandonar completamente sus elementos electrónicos y alternativos.
La siguiente parada es Chip Chrome & the Mono-Tones con “Devil’s Advocate”. El tema pertenece a una etapa en la que la banda había comenzado a desarrollar una identidad visual y sonora diferente, alrededor del personaje de Chip Chrome.
Y para cerrar está “Lost in Translation”, una de las canciones de su etapa más reciente y un ejemplo de cómo The Neighbourhood continuó trabajando con ambientes electrónicos y melodías más oscuras después de sus primeros grandes éxitos.
Cinco canciones, cinco momentos diferentes y una misma banda detrás.
Claro que habrá una canción que probablemente termine provocando uno de los momentos más grandes de la noche: “Sweater Weather”. Pero precisamente por eso vale la pena llegar al concierto con más referencias que esa sola canción.
Porque cuando The Neighbourhood aparezca sobre el escenario del Palacio de los Deportes, no solamente estará tocando el soundtrack de una generación. También estará presentando la historia de una banda que pasó más de una década construyendo, destruyendo y reconstruyendo su propio sonido.


