Pensar en un posible setlist para Tove Lo significa recorrer una discografía construida durante más de una década. La cantante tiene suficientes canciones para moverse entre diferentes etapas de su carrera sin perder el hilo central que conecta buena parte de su música: relaciones complicadas, deseo, independencia, vulnerabilidad y la necesidad de encontrar una forma propia de vivir esas emociones.
Uno de los temas que podría aparecer en el recorrido es “Disco Tits”, una canción que representa perfectamente la faceta más irreverente de Tove Lo. Su producción electrónica y su actitud frontal la convierten en una pieza ideal para la parte más descontrolada del espectáculo. Es también un recordatorio de que su propuesta nunca ha dependido exclusivamente de las baladas o de las canciones de ruptura.
Otro momento podría llegar con “Talking Body”, una de las canciones que ayudaron a consolidar su presencia dentro del pop internacional. Su enfoque en el deseo y la conexión física encaja con uno de los temas recurrentes de su obra y, en vivo, puede funcionar como uno de esos momentos donde el público reconoce inmediatamente la canción.
También habría espacio para “2 Die 4”, un tema que muestra una faceta más reciente de su catálogo y que permite llevar el concierto hacia una energía más directamente enfocada en la pista de baile. Su producción electrónica encaja naturalmente con la idea de una presentación construida para mantener al público en movimiento.
Más adelante, canciones como “Grapefruit” podrían abrir un espacio diferente dentro del concierto. La pieza pertenece a una etapa en la que Tove Lo profundizó en temas personales y en una escritura mucho más vulnerable. Su presencia permitiría equilibrar la energía de los momentos más bailables con una parte más reflexiva.

Por supuesto, este es solamente un posible recorrido y no una confirmación del repertorio que se interpretará en México. La gira puede modificar canciones, orden y duración dependiendo de la fecha. Lo interesante es que el catálogo de Tove Lo permite construir una presentación donde las distintas versiones de la artista conviven: la compositora, la estrella pop, la mujer vulnerable y la figura que no tiene miedo de llevar sus contradicciones al escenario.

