ROBBIE WILLIAMS | UN SETLIST QUE PUEDE RECORRER TRES DÉCADAS DE HISTORIA POP

Un posible setlist de Robbie Williams tiene una dificultad que muchos artistas no enfrentan: su catálogo es demasiado amplio. Además de sus años como solista, existe la etapa de Take That y una colección de colaboraciones y canciones que han marcado diferentes momentos de su trayectoria. Construir una sola noche a partir de todo ese material significa necesariamente dejar fuera algunas piezas, pero también abre la posibilidad de un recorrido muy completo.

Entre los temas que podrían aparecer está “Let Me Entertain You”, una canción que prácticamente funciona como declaración de principios para cualquier concierto de Williams. Desde su título hasta su energía, representa al artista como showman y puede convertirse en una de las piezas ideales para establecer desde el inicio el tono de la noche.

También podría aparecer “Supreme”, una canción que muestra una de las facetas más elegantes de su repertorio. Su inspiración en el pop clásico y la incorporación de elementos de swing permiten que el concierto cambie de textura sin perder cohesión. Es una pieza que además conecta con una etapa particularmente importante de su carrera como solista.

Otro momento podría llegar con “Millennium”, uno de los temas que ayudaron a definir el sonido de Williams durante una etapa clave de su carrera. Su estructura pop y su referencia a una tradición musical más clásica pueden funcionar especialmente bien dentro de una presentación que busca recorrer diferentes momentos de su catálogo.

El repertorio también podría abrir espacio para “Candy”, una canción de una etapa posterior que demuestra que Williams pudo seguir generando grandes canciones pop mucho después de sus primeros éxitos. Su energía puede ayudar a mantener el ritmo del espectáculo y mostrar que el concierto no depende únicamente de la nostalgia.

Por supuesto, este posible recorrido no debe entenderse como una confirmación del setlist real. La selección puede variar dependiendo de la gira y de la fecha. Lo que sí permite observar es la cantidad de posibilidades que existen dentro del catálogo de Williams.

Entre canciones de los noventa, éxitos de los dos mil, material posterior y posibles homenajes a su historia con Take That, el concierto tiene suficiente material para funcionar como una retrospectiva musical sin convertirse necesariamente en un ejercicio de nostalgia. Robbie Williams puede mirar hacia atrás mientras continúa ocupando el escenario como un artista del presente.