PULSO GNP | DE “VIENTO” A “MICROBITO”: LOS HIMNOS QUE NO NECESITAN PRESENTACIÓN

Hay canciones que necesitan un contexto para ser entendidas y hay otras que simplemente empiezan a sonar. En cuanto aparecen los primeros segundos, el público sabe qué viene. Pulso GNP tiene una cantidad considerable de esos temas y eso convierte al festival en una especie de mapa de canciones que han sobrevivido al cambio de generaciones.

“Viento” de Caifanes es uno de los ejemplos más claros. La canción pertenece a una época específica del rock mexicano, pero sigue funcionando en escenarios actuales porque no depende de una tendencia. Algo similar ocurre con “La célula que explota”, cuyo lugar dentro del repertorio de Caifanes se ha consolidado con el paso del tiempo. Son canciones que no necesitan ser presentadas como clásicos: el público ya decidió que lo son.

En el caso de Fobia, “Microbito” ocupa ese espacio de canción que puede cambiar completamente el ambiente de un escenario. No importa cuánto haya avanzado el resto del cartel; cuando aparece un tema así, el festival se detiene durante unos minutos para regresar a otro momento de la música mexicana. La Gusana Ciega también tiene esa capacidad con canciones que forman parte de la memoria de quienes comenzaron a seguir el rock nacional desde los noventa.

Robbie Williams añade una dimensión internacional a esta colección de himnos. “Angels” y “Feel” pertenecen a un repertorio que no necesita traducción cultural para funcionar frente a un público mexicano. Y esa es quizá la mejor definición de los himnos que encontraremos en Pulso GNP: canciones que pueden haber nacido en épocas distintas, en países diferentes y dentro de escenas completamente separadas, pero que comparten una característica muy sencilla: cuando empiezan a sonar, alguien cerca de ti se las sabe completas.