TRONIC | EL MANIFIESTO DE RESISTENCIA DE GUSTAVO LABRÍN

La longevidad en el circuito independiente es una medalla que muy pocos proyectos pueden colgarse con orgullo. La historia de Tronic es, en esencia, un relato de resistencia y pasión inquebrantable. Fundada en el lejano año 2000 por el incombustible Gustavo Labrín, la banda chilena ha sabido navegar por más de dos décadas de cambios drásticos en las tendencias musicales sin comprometer jamás su integridad sónica.

El lanzamiento de Traspaso Generacional en octubre pasado es la prueba irrefutable de esta filosofía férrea. En una época dominada por el consumo rápido y los sencillos efímeros de dos minutos, publicar una obra conceptual de 17 temas es un acto de genuina rebeldía artística. Demuestra que Labrín y compañía siguen creyendo en el valor del álbum de estudio como una obra completa que merece ser escuchada de principio a fin.

La decisión técnica de apostar por un sonido completamente análogo para esta nueva producción no es un mero capricho estético, es una declaración de guerra contra la artificialidad del mercado actual. Al conectar sus instrumentos directamente a amplificadores reales, la banda recupera el factor humano, el ligero margen de error y la calidez inigualable que hicieron grande al rock en el siglo pasado.

El regreso de estos titanes chilenos a la Ciudad de México este próximo 22 de febrero es la celebración viva de ese manifiesto sonoro. El escenario del Foro Indie Rocks! será el testigo de honor de una agrupación que, a 26 años de su formación, sigue tocando con la misma urgencia, hambre y honestidad que los llevó a salir de su garaje en el año 2000.