AFI | “SILVER BLEEDS THE BLACK SUN…”: EL CAPÍTULO MÁS OSCURO DE SU PRESENTE

AFI no necesitaba demostrar que podía cambiar de sonido. Lo ha hecho prácticamente durante toda su trayectoria. Sin embargo, Silver Bleeds the Black Sun…, su duodécimo álbum de estudio, representa una transformación particularmente interesante porque no nace de abandonar lo que la banda conoce, sino de recuperar influencias que siempre habían estado alrededor de su música y colocarlas finalmente en primer plano. El disco llegó el 3 de octubre de 2025 a través de Run For Cover Records y actualmente forma parte central de la etapa que la agrupación presenta en su Holy Visions Tour.

Para construir este álbum, AFI decidió cambiar incluso su proceso de composición. De acuerdo con Run For Cover Records, la banda comenzó preguntándose cómo podía hacer algo diferente después de más de tres décadas de carrera. Jade Puget explicó que las primeras ideas partieron de una influencia cercana a Echo & the Bunnymen y posteriormente se fueron desplazando hacia terrenos relacionados con el death rock y el post-punk de finales de los setenta y principios de los ochenta.

Ahí aparecen nombres como Sisters of Mercy, Bauhaus y Siouxsie and the Banshees, referencias que ayudan a entender la atmósfera del disco. Pero Silver Bleeds the Black Sun… no intenta convertirse en un ejercicio de recreación de aquella época. La banda toma esos elementos y los lleva hacia su propia identidad: guitarras con más espacio, sintetizadores, líneas de bajo protagonistas, baterías profundas y una voz de Davey Havok que en distintos momentos se mueve desde registros graves hasta tonos mucho más abiertos.

La canción que abre el álbum, “The Bird of Prey”, establece desde el primer momento ese nuevo escenario. Guitarras acústicas, sintetizadores, bajo y baterías con una presencia casi cavernosa crean una introducción muy distinta a la imagen que muchos podrían tener de AFI si únicamente conocen su etapa más punk. La canción no borra el pasado de la banda, pero sí anuncia que estamos frente a otra versión del grupo.

También están “Blasphemy and Excess” y “A World Unmade”, dos piezas donde la voz de Havok adopta registros más oscuros y la producción apuesta por una sensación más atmosférica. El álbum completo busca mantener esa coherencia: no se trata de tener una canción oscura entre otras diez de sonidos distintos, sino de construir un universo con una identidad específica.

La propia banda ha descrito el disco como una búsqueda de algo fresco después de 33 años de trayectoria. Esa idea es importante porque explica por qué AFI continúa evitando quedarse en una sola época. El grupo no está intentando competir con su propio pasado; está intentando encontrar una nueva forma de sonar como AFI.

En el Pabellón Oeste, esa transformación tendrá una dimensión especial. El público podrá escuchar canciones que pertenecen a décadas completamente distintas de la carrera de la banda dentro de una misma presentación. Y ahí es donde Silver Bleeds the Black Sun… puede funcionar como puente: no como sustituto de los clásicos, sino como evidencia de que AFI todavía tiene nuevas habitaciones que explorar dentro de su propio universo.